Capitulo 4- La estatua Despierta

Sakuya miró a su alrededor. Todo era oscuridad, debía parar la situación o Nippon quedaría sumida en la oscuridad eterna. Se dirigió al templo en el que se encontraba la estatua de Shiranui con la placa de Amaterasu en sus brazos. No estaba segura de lo que haría, pero si quería que el pueblo se salvara sería mejor que empezara a hacer algo.

-Tengo que llegar pronto, antes de que Orochi se regenere por completo. —Dijo Sakuya preocupada— Estaba muy débil. Parte de sus poderes fueron disueltos con la explosión de la cueva—.

Sakuya invocó sus poderes y arrojó la placa contra la estatua de Shiranui recitando la oración Celestial

De las Fuerzas místicas te llamo, para que a tu pueblo protejas.

Usa tu fuerza con sabiduría, para que al enemigo selles definitivamente

Yo te otorgo la Luz del día para que la oscuridad no se suma sobre ti

Revive ahora Celestial bestia para que tu nombre sea conocido

¡Libérate!

La estatua se elevó de su pedestal con gran majestuosidad, de su interior salió un lobo blanco con características inusuales. Tenia en su pelaje las marcas distintivas de su fuerza zodiacal. Pero esta vez algo marcaba la diferencia, la placa de la diosa Amaterasu sobre su lomo que le otorgaba el poder de la luz (Sunrise) con el cual vencería la oscuridad que azotaba al pueblo. Sakuya se dirigió al lobo con respeto:

-Te saludo, Shiranui. Me llamo Sakuya, y soy el hada Celestial del Bosque de Kamiki. A partir de ahora te llamarás Xiao, y protegerás a las personas que necesiten de tu ayuda. Honra tus recuerdos pasados hacia el guerrero Nagi y ayuda a tus compañeros Celestials a salir de la prisión que los retiene.

Ahora, te explicaré tu misión, Xiao.


~ por zhengirl57 en Abril 5, 2008.

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